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¿Quiénes son los migrantes?

  La definición común de migración es el movimiento de población de un lugar de residencia para establecerse en otro país o región, generalmente motivado por razones económicas, políticas y/o sociales. Lo hemos visto mucho en la televisión, y ahora mismo quizás a tu lado, tus vecinos, tus compañeros de trabajo, ¿cierto? De hecho en Chile, según el INE y las últimas estadísticas existen 1.462.103 personas migrantes en el país. Un 0,8% más que en el 2019. Y un 12,4% más que en el 2018. Migramos cuando cambiamos de ciudad o de comuna.   Y no es un cambio fácil, porque hasta que el sol aparezca por otra ventana nos puede afectar, que nuestra cafetería de siempre no esté, que no tengamos la misma temperatura corporal por contar algo. También, migramos cuando somos niños y pasamos a ser adolescentes. Y no es un cambio fácil. Como mujeres migramos cuando llegamos a ser madres. Y muchas veces en la realidad, sin el romanticismo, sino que con aquel cambio que tiene no solo nuestr...

Acordándome de los migrantes

Familia venezolana migrando
ACNUR/Santiago Escobar-Jaramillo

    A propósito de los migrantes y de la identidad cultural chilena, recordé un poema que leí hace muchísimos años que describía a los extranjeros, así como los veíamos de lejos o de cerca. Cuando la corriente migratoria, no era tan común como lo es hoy en los distintos rincones del país. 



Cuando solo veíamos a unos cuantos, que generalmente se habían venido solos y que tenían un pequeño grupo de connacionales con quienes se juntaban a recordar su país y celebrar sus tradiciones. Hoy, claramente la situación ha cambiado, sin embargo el dejar su tierra también tiñe un poco sus ojos con un brillo diferente en su mirar. 

Aquí les dejo el poema del que les hablo, escrito por Pablo de Rokha,  seudónimo de Carlos Díaz de Loyola, nacido en Licantén en 1894. 

Los extranjeros 

¿Qué tienen estos hombres en las pupilas?...oh! siniestros melancólicos...

Arrastran los caminos, todos los caminos en la cara, la filosofía de los caminos y una gran tristeza natal; son pálidos por adentro, pálidos , y, atardeciendo fuman, fuman sus cachimbas crepusculares, fuman sus cachimbas crepusculares bajo el invierno cosmopolita que diluye sobre la tierra; los perros impuros le siguen ladrando ladrando.... (...ladrando!...)

Y siempre, siempre, siempre, están tal como, están como si estuvieran soñando a la orilla del mar solos, solos...


Pablo de Rokha.

Epopeya del Fuego


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