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¿Quiénes son los migrantes?

  La definición común de migración es el movimiento de población de un lugar de residencia para establecerse en otro país o región, generalmente motivado por razones económicas, políticas y/o sociales. Lo hemos visto mucho en la televisión, y ahora mismo quizás a tu lado, tus vecinos, tus compañeros de trabajo, ¿cierto? De hecho en Chile, según el INE y las últimas estadísticas existen 1.462.103 personas migrantes en el país. Un 0,8% más que en el 2019. Y un 12,4% más que en el 2018. Migramos cuando cambiamos de ciudad o de comuna.   Y no es un cambio fácil, porque hasta que el sol aparezca por otra ventana nos puede afectar, que nuestra cafetería de siempre no esté, que no tengamos la misma temperatura corporal por contar algo. También, migramos cuando somos niños y pasamos a ser adolescentes. Y no es un cambio fácil. Como mujeres migramos cuando llegamos a ser madres. Y muchas veces en la realidad, sin el romanticismo, sino que con aquel cambio que tiene no solo nuestr...

"Con por favor y gracias, todo resulta mejor”

A propósito de la canción de Mazapán. Sí, sé que mi carnet de identidad me dejó al descubierto con tamaña canción infantil, pero es la primera que viene a mi memoria cuando un botón se activa en mí respecto al trato que le damos a las personas y a nosotros mismos. 

¿Somos amables en nuestro trato con los otros, somos acaso amables con nosotros mismos? Quizás sean los episodios que te toca vivir y mirar cuando lo haces de manera un poco más “consciente” de cómo nos estamos hablando, de cómo queremos que nos hablen y cómo lo hacemos con los demás. ¿Lo hago desde el amor o el respeto, desde la indiferencia e indolencia, desde la compasión y la pena?


Gracias en distintos idiomas



¿Cómo nos hablan y como nos hablamos?

No se trata, que sea una persona que anda las 24 horas en "modo zen" o "consciencia pura", sin embargo  todas estas preguntas empezaron a resonar en mí, cuando alguien con quien no tengo conflictos mayores, me pidió que hiciera algo como una orden. Ni siquiera fue el tema de la instrucción, pues está dentro de mi expertiz, pero la forma en que lo hizo me recordó a un general de ejército que suele ser caricaturizado, por su indolencia. 

Ese "Hola, quiero que de ahora en adelante te hagas cargo de esto..." o el "Hola, necesito que …", dejando nulas las palabras mágicas que las madres enseñan a sus hijos sin parar, el "por favor" y "el gracias", fue casi un insulto para mí. ¿Por qué? Simplemente porque yo no quería ser tratada así, porque yo lo hacía cada días con más amor, y no esperaba menos que eso. 

Cuando logré entender que no se trataba de exigir, por mero capricho, sino que, por integridad y amor propio, dejé de sentirme culpable y saberlo como un derecho. 

Esto, me hace recordar, a los discursos inspiradores de los estudiantes en las películas gringas. Solo que cuando el tema del respeto, resuena en ti, lo exiges como derecho porque es inherente al ser humano y nadie te mueve de ahí. El mismo respeto con que tratas a los demás, ahora lo exiges para ti mismo, y punto final.

Nada de medias tintas ni de peloteos, solo es respeto y nada más.  Así de simple y así de complejo, aunque todavía para algunos se trate de sensibilidades y sentimentalismos.

En mi caso, esta sola frase, quedó repicando como un taladro desesperado y marcó un antes y un después. No niego, que me atemoricé un buen rato al principio, pues no estaba acostumbrada a hacer "este llamado de atención", más cuando lo interioricé, no quedó ningún tipo de duda. 

Y tal como se lo dije a esa persona, en esa ocasión, nunca un “por favor y gracias” está de más.

Caricatura de mirarse al espejo


Aquí les dejo el enlace tanto para los que conocen la canción como para los que quieran conocerla.


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