Destacados
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Comprando compulsivamente
¿Por qué y Para qué?, fueron las preguntas del millón que me salvaron cuando llevaba varios miles de pesos (chilenos) invertidos y por pagar, que me hizo detenerme y no apretar el botón del "Aceptar". Cuando comencé a intentar responderlo, claro que eran cosas que me gustaban. No todas, pero los precios eran tan buenos que no los podía desaprovechar según mi esta lógica. Pero cuando fui más dentro, mi porqué se basaba en que sentía que habían cosas que me faltaban. Honestamente, puede que si o puede que no, puesto que en esta etapa y quizás coincida con varios, he estado en etapa de orden y reciclaje al mejor estilo de "programa gringo" y "minimalista", que me he deshecho de tanto cachureo, que ya ni sé si tengo lo que tenía, y para ser aún más honesta, si de verdad lo necesito.
Reconociendo la Ansiedad
Y como las casualidades se dice que no existen, me encontré con un post acerca de la ansiedad, que identificaba con ciertos tips a las personas que estaban sufriendo de este trastorno. Y claro, ahí mismito encasillada, me vi. De hecho esta entrada no estaba preparada, pero tal vez pueda llegar en un momento justo, tal como me pasó a mi con esa infografía y sea una seña para un "STOP".
En mi caso, no podría echarle la culpa a la "pandemia por Covid-19" , aludiendo a que "ella" motivó mi ansiedad expresada con un ataque de compradora compulsiva. Pues debo reconocer que en otros momentos de mi existencia, también me he visto expuesta a un sinnúmero de situaciones que activaron en mi esa ansiedad, y esas veces en vez de comprar comí muchos chocolates o dulces en general, pues trataba de llenar esa "sensación de vacío", de ese "algo" que me estaba faltando y necesitaba cubrirlo. Algunos lo llaman "exceso de futuro", de ese algo que no llega o no se desarrolla, entonces pensamos, nos anticipamos a mil y un escenarios, y en esa "espera desesperada" dejamos de conectarnos con nosotros.
No soy psicóloga, ni experta en mindfulness, ni mucho menos terapeuta, pero como una ciudadana a pie que cada día se conoce y se reconoce, puedo decir que generalmente no son cosas las que te faltan, sino los pensamientos que te sobran. Y qué genial poder hacer ese ejercicio, de mirarse hacia dentro, conectarse y decir ok, esto me está pasando y por qué me está pasando. ¿Tengo miedo? Sí, y ¿por qué? por "X" o "Y" situaciones.
Tampoco es que este ejercicio sea inherente al ser, ni que sea la "simpleza misma" hacerlo, pero cuando lo aprendes comienzas a convertirlo en un hábito que sin duda mejora tu salud. Yo estoy en período de aprendizaje, y admiro a algunos más jóvenes que ya tienen incorporada esa consciencia única de si mismos, que en mi caso ha sido un trabajo pues provengo de una parte de la generación que, creció con un concepto de "rigor" diferente. Es así, que para nosotros los aprendices, el proceso es más lento, y uno primero se enferma o somatiza, entonces te duele el cuello, la espalda, te vuelve la tendinitis o tu estómago se te va a los cielos y a la tierra en pocos segundos y la cabeza te hierve. En fin, todo puede pasar en cosa de minutos en que te das cuenta que un dolor físico te paraliza.
Las decisiones o caminos
Siempre hay dos caminos ( buehh a veces más) o te quedas en el dolor y vas al médico y te receta algo para aliviar (cuando la enfermedad no es grave, claro está y no requiere un tratamiento tan complejo) o empiezas a averiguar qué está diciendo de mi esta dolencia en mi cuerpo, que fue lo que pasó que me afectó. Y si vas revisando en libros, hay varios de decodificación emocional, incluso uno de Louise Hay muy famosa ella, que hablan de esas situaciones que se convirtieron en emociones que no supimos gestionar de la mejor manera y te dan pautas como mejorar o dónde mirar dentro de uno.
Afortunadamente, ese signo pare, me llegó a tiempo para reconocer los motivos que estaban provocando esto en mí, justo en temporada de ofertas irresistibles anticipándonos a Navidad. Y como lo comenté al principio, no es que los objetos con los que llenaba mi carrito de compras no me gustaran, pero ¿son necesario todos ahora y al mismo tiempo? En mi caso la respuesta fue un no. Siempre digo, mil mundos, mil realidades, mil lentes para ver. Siempre es tu decisión vivir lo que quieres y cómo quieres vivirlo... Siempre un respira: Aire adentro, aire afuera sirve antes de todo, incluso antes de un buen beso para disfrutarlo mas.
Marielunas

- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones




Comentarios
Publicar un comentario