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¿Quiénes son los migrantes?

  La definición común de migración es el movimiento de población de un lugar de residencia para establecerse en otro país o región, generalmente motivado por razones económicas, políticas y/o sociales. Lo hemos visto mucho en la televisión, y ahora mismo quizás a tu lado, tus vecinos, tus compañeros de trabajo, ¿cierto? De hecho en Chile, según el INE y las últimas estadísticas existen 1.462.103 personas migrantes en el país. Un 0,8% más que en el 2019. Y un 12,4% más que en el 2018. Migramos cuando cambiamos de ciudad o de comuna.   Y no es un cambio fácil, porque hasta que el sol aparezca por otra ventana nos puede afectar, que nuestra cafetería de siempre no esté, que no tengamos la misma temperatura corporal por contar algo. También, migramos cuando somos niños y pasamos a ser adolescentes. Y no es un cambio fácil. Como mujeres migramos cuando llegamos a ser madres. Y muchas veces en la realidad, sin el romanticismo, sino que con aquel cambio que tiene no solo nuestr...

Aprendizajes en Vacaciones Indoor

Y aunque el año pasado, fue un momento de más introspección que otras veces, al menos en mi caso, todo avalado por tanto confinamiento. Este inicio de año, no ha estado alejado de muchas reflexiones, y no precisamente porque lo haya planeado, sino más bien todo lo contrario. Estaba en busca de relajo, diversión y risas, aunque éste fuera en mi propia casa y sin viajes físicos que tanto me gustan, habían lecciones que siento debía asimilar para seguir este 2021 en este nuevo desafío.

Así, estos días lejos de las preocupaciones cotidianas de lo laboral, atraje otras que llegaron a convertirse en un caos que estuvieron a punto de tumbarme a la cama. Pese a esta incomodidad, molestia, enojo, rabia y varias emociones que experimenté, con el paso de los días, saqué varias conclusiones, como el que mi cuerpo es una extensión de mi misma y  mi casa propia. Entonces, como quiero que esté siempre en el mejor de los estados, dejé de hacer "oídos sordos" a lo que me pedía a gritos desde hace tiempo. 

Mano puesta en la oreja para oir


Y número dos, y el mayor de mis aprendizaje, fue mirar de frente el miedo y seguir adelante hacia mis deseos, sueños y/o metas .  En general, en mi diario vivir, cuando pasa "algo que no me gusta". Enciendo el piloto automático e imagino mínimo 2 escenarios. El alentador y el catastrófico,  y para ello, también un plan A y/o B. 

Quien haya experimentado este tipo de situación o tiene este tipo de mente, sabe lo estresante que se vuelve vivir con "miedo a tener miedo". Anteponiéndose a situaciones que no han sucedido y que quizás tampoco sucedan, lo cual puede volverse realmente agotador, pero en mi ánimo de ir soltando cargas, en este tiempo, me convertí en un "aprendiz de valiente". De aquellos que miran al miedo de frente y avanzan sabiendo  que existe y que lo más probable es que aparezca en distintas experiencias que vaya a vivir. 

Lavadora accionada por una mano


Entendí que, vivir con miedo al miedo es como quedarse esperando de pie al lado de la lavadora hasta que termine el proceso, y "dejar" de hacer o vivir la vida, preocupada del famoso "y si pasa algo" ( que no me guste o convenga). Es decir, esperar todo ese tiempo, en que se supone mientras la lavadora hace su trabajo, uno individuo humano aprovecha para hacer otras cosas,  como experimentar la vida. 

Sin duda ese "darse cuenta", de que puedes convivir con el miedo es muy liberador. Y en lo cotidiano, es como saber que tienes ese vecino con el que puedes mantener una buena convivencia, y pese a que sabes que a veces te lo toparás en las escaleras o el ascensor, y lo podrás ver de cerca o de lejos, no va a paralizar tus días, ni agotar tu energía. Y tú, ¿ya has mirado al miedo de frente?

Marielunas



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